La planificación urbana debe velar por la calidad de vida de los ciudadanos. El entorno de la vivienda debe incitar el uso de su espacio público, creando un ambiente de comunidad y limitando la necesidad de recorrer largas distancias para suplir las necesidades básicas de consumo y esparcimiento.

En la tercera publicación explicamos la importancia de acondicionar las aceras para crear un contexto más agradable, seguro e inclusivo para el peatón.

Tras agregar los elementos urbanos de mobiliario, iluminación y mantenimiento, hace falta crear áreas y actividades que motiven a los habitantes a utilizar las aceras más alla de un medio de tránsito peatonal. Al incluir espacio para locales comerciales en el primer nivel aportamos a crear un movimiento constante en los sectores residenciales, aumentando la seguridad y estimulando la micro economía de estos.

Reforzando de esta manera la importancia de crear una ciudad en la que se pueda vivir dignamente, más que sobrevivir.